Menú Cerrar

Vecinos de Pubilla Casas de L’Hospitalet ponen condiciones a la llegada del Barça

El-eventual-estadio-del-Barca-_54395965182_51351706917_600_226

La construcción de un estadio impediría convertir Can Rigalt en un gran parque metropolitano, por lo que piden compensaciones como el traslado del hospital local.

Los vecinos del barrio de Pubilla Casas de L’Hospitalet aguardan expectantes la decisión que deben tomar los socios de FC Barcelona en la asamblea del próximo mes de febrero sobre el futuro del estadio blaugrana. Sobre la mesa hay dos opciones: una remodelación “en profundidad” de las instalaciones actuales de Les Corts o la construcción de un nuevo estadio en el extremo de la avenida Diagonal, sobre terrenos de Barcelona y de L’Hospitalet. Esta opción haría que los responsables del club requirieran diversas hectáreas de su propiedad en la zona de la masía y el parque de Can Rigalt, en muy mal estado por la paralización de un ambicioso plan de mejora.

Al trascender esta posibilidad, la alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, mostró buena predisposición al plan y expresó que podría “dinamizar” y “hacer más atractivo” el norte de L’Hospitalet. Los vecinos de Pubilla Casas, en cambio, no han recibido la noticia con alegría precisamente. Más bien con un cierto recelo. No rechazan de forma tajante un posible desembarco blaugrana, pero exigen compensaciones importantes en forma de mejoras urbanísticas y equipamientos.

“No creemos que la eventual llegada del Barça fuera positiva, pero si con ella consiguiéramos alguna mejora para el barrio sería diferente. Es cuestión de sentarse y hablar. Lo que es seguro es que no pondríamos un cheque en blanco encima de la mesa”, comenta el presidente de la Asociación de Vecinos (AVV) de Pubilla Casas, Daniel Jiménez. “De momento no sabemos nada de primera mano”, recuerda el líder vecinal. “El ayuntamiento nos asegura que tampoco dispone de información, por lo que estamos expectantes a ver qué sucede en la asamblea del club”, apunta.

El plan de mejora de Can Rigalt, parado
La zona en la que se encuentra la masía de Can Rigalt, que es propiedad del FC Barcelona y patrimonio de L’Hospitalet, se encuentra actualmente en un estado de conservación lamentable. Está afectada por un ambicioso proyecto de reforma urbanística que ha quedado parado por la crisis económica. El ayuntamiento presentó el proyecto en 2006 y, entre otras cosas, preveía el traslado de la estación eléctrica, la construcción de 1.200 viviendas -el 30% de protección oficial- y la urbanización de un extenso parque.

“Hace una década que trabajamos en un plan integral para mejorar la zona, convertirla en un parque metropolitano es una vieja reivindicación”, recuerda Jiménez, que apunta que “los terrenos son propiedad de diversas personas que se han tirado atrás ante la situación del mercado inmobiliario”. Y detalla qué mejoras podrían compensar la renuncia al soñado parque: “La construcción de un nuevo estadio supone una inversión económica muy importante y si como contrapartida podemos conseguir, por ejemplo, el traslado del Hospital General de L’Hospitalet, tal y como estaba previsto, con un coste de poco más de 50 millones de euros, pues tendríamos que sentarnos a valorarlo”. “No lo permitiremos a cambio de nada”, reitera.

“De todo lo que se tenía que hacer no sólo no se ha hecho nada, sino que la zona está muy deteriorada. Uno de los emblemas del barrio, como es la masía de Can Rigalt, está abandonada y en un estado ruinoso”, comenta Jiménez. Esta opinión también la comparten muchas de las personas del barrio que pasean a diario por la zona, en un itinerario cardiosaludable que se ha bautizado popularmente como la ruta del colesterol.

“La situación es insostenible, de acuerdo que no haya dinero para poder hacer un plan muy ambicioso y con grandes inversiones pero el ayuntamiento debería obligar a los propietarios de los terrenos a mantenerlos en condiciones”, comenta Manuel Pérez, vecino de Pubilla Casas que asegura que “de día pasa mucha gente y se está bien, pero por la noche da miedo pasar incluso en coche”. Pérez lamenta que “la parte del parque de Barcelona está hecha y en funcionamiento y da gusto verla, mientras que la de L’Hospitalet da pena”.

Antonia Capilla también pasea habitualmente por la zona y mantiene que “la parte de Barcelona está muy bien con el parque nuevo e incluso una zona de aparcamiento gratuita, pero la parte de L’Hospitalet da pena con la masía que se cae a trozos”. “A mí no me gustaría que hicieran un campo de fútbol porque supondría molestias de coches y ruidos, pero si sirve para dignificar la zona tendremos que acceder”, sostiene.

Uno de los motivos por los que los vecinos critican la posible construcción del estadio es porque supondría la pérdida de servicios, como por ejemplo el campo de fútbol del barrio, en la carretera de Collblanc, el polideportivo L’Hospitalet Nord o la pista de petanca.

Contactos con el Barça
La alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, ha reconocido contactos entre el consistorio y el FC Barcelona para analizar la posibilidad que la entidad instale su estadio a caballo entre las dos ciudades y considera que la llegada del Barça contribuiría a “dinamizar” la zona, una de las más densamente pobladas de la ciudad. Marín ha declinado opinar sobre el futuro del estadio del FC Barcelona, porque considera que es competencia exclusiva de los socios, pero ha asegurado que el ayuntamiento velará para ver “si las pretensiones son factibles o no”.

“Un equipamiento como éste, si está bien diseñado y bien pensado, posiblemente nos ayudaría a dinamizar una parte de nuestro territorio y a ser un espacio más atractivo de lo que lo es hoy en día”, ha dicho Marín.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/local/baix-llobregat/20140114/54397976395/vecinos-l-hospitalet-condiciones-llegada-barca.html#ixzz2qUzR5M4p