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Generalitat: Recortes y subida de impuestos

El Parlament aprueba esta semana el euro por receta y las tasas turística y judicial | El Govern reclama al Estado las deudas pendientes y poder normativo sobre gastos e ingresos | El Ejecutivo catalán sopesa llevar al 5% inicial la reducción de sueldo a los funcionarios…    

    

Recortes y subidas de impuestos. La primera parte se aprobó hace unas semanas en la ley de presupuestos de la Generalitat: la segunda verá la luz el miércoles en el Parlament, con un mes de retraso, cuando se apruebe la ley de acompañamiento. Tasa turística, tasa judicial, euro por receta, canon para las distribuidoras de agua… Pero sigue siendo insuficiente. En las próximas semanas, el Gobierno catalán deberá afrontar un plan de ajuste extra –el tercero– para encajar sus cuentas en el marco de las exigencias del Ejecutivo español, que impone un recorte de 15.600 millones de euros a las autonomías.

Los presupuestos de la Generalitat preveían dejar el déficit en 2.740 millones en el 2012, pero las nuevas cifras –que lo sitúan en 7.539 millones en el 2011, según el Estado– obligarían a ajustar unos 4.700 millones este año. Imposible, según fuentes del Govern, sin más recortes, más impuestos y… sin la ayuda del Estado. Sea vía transferencias de recursos o mediante reformas de leyes básicas para dotar a las comunidades de mayor margen de maniobra a la hora de organizar sus gastos e ingresos, incluso con mayor capacidad impositiva. El Gobierno Rajoy mantiene sus cartas en la manga a la espera de las elecciones andaluzas del 25 de marzo. La partida empezará cinco días después: el 30 de marzo se presentarán los presupuestos del Estado para el 2012, y habrá que jugar rápido, porque la junta de portavoces del Congreso ha reducido una semana los plazos para tramitar el proyecto de ley.

La evidencia de la magnitud del esfuerzo que realizar es que el Govern de Artur Mas se ha pasado un año sometido a la presión de las protestas por los recortes en los servicios públicos para reducir sólo un 0,56% del déficit que dejó el tripartito. El coste político, admiten en el Palau de la Generalitat, es más alto que el resultado efectivo de las medidas sobre el déficit. El ejemplo más evidente es que, según cifras del Govern, el gasto no financiero en el ámbito de Salut y sus empresas superó en unos 577 millones lo presupuestado, un 0,28% del PIB, pero los ajustes en ese ámbito fueron los más protestados. Otros 213 millones se disparó el gasto en los otros departamentos. A ello se suma que la previsión inicial del PIB para el 2011 fue del 2,6% y la revisión posterior se quedó en un 2,2%, y que el Estado no liquidó partidas como la correspondiente a la disposición adicional tercera del Estatut, equivalente a 759 millones.

Pese a esos resultados, desde el Govern se sostiene que se ha reducido un 7% el gasto no financiero y no finalista, lo que equivaldría a unos 1.858 millones, una reducción que ascendería al 9,35% –2.420 millones– si en el cómputo del déficit se excluyera el pago de los intereses de la deuda. Además, se tiene en cuenta que muchas de las medidas de ahorro no se comenzaron a aplicar hasta mediados del 2011, cuando se aprobaron los presupuestos hasta entonces prorrogados, por lo que sus efectos consolidados no se verán hasta finales de este año. Lo mismo ocurrirá con las cuentas del 2012, ya que medidas como la tasa turística que se aprueba el miércoles no se aplicarán hasta noviembre para satisfacer al PP catalán y aprobar las cuentas.

A la hora de afrontar un nuevo ajuste, la Generalitat se encomienda en parte al cuento de la lechera: la venta de activos inmobiliarios –puestos en el mercado sin éxito en el 2011– y financieros, por los que confía en ingresar unos mil millones, y las transferencias del Estado correspondientes a las inversiones del Estatut, que suponen 978 millones de euros por las liquidaciones del 2008 y el 2009. El fondo de competitividad –1.450 millones– se da por perdido hasta el 2013 y, para entonces, haya o no pacto fiscal, tocará revisar el sistema de financiación.

Junto a los ingresos, se podría sumar un recorte en el sueldo de los funcionarios por parte del Estado, lo que dejaría sin efecto el del 3% aplicado por la Generalitat, aunque no se descarta llegar hasta el 5% con la paga de Navidad si el ajuste de Madrid finalmente no llega. Asimismo, se prevé completar en un 5% la reducción del 20% de entidades dependientes de la Generalitat y se están tramitando fusiones o supresiones de un 10% adicional.[lavanguardia.com]

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