Carme Chacón, próxima estación: Olula del Río

[ ] “-Ya no hay tiempo para mimitos. Se les acabó el amor de tanto usarlo. “

Con los ojos humedecidos todavía al leer el emotivo relato familiar del candidato republicano Rick Santorum tras quedar a ocho exiguos votos de Mitt Romney en Iowa, saltó la noticia.

Al poco de enterarnos de cómo había relatado el exsenador la huida de su abuelo de la Italia mussoliniana para comenzar a trabajar en las minas de Pennsylvania a cambio de un salario mísero; a los escasos minutos de saber que con aquellas manos agrietadas –como apuntaba Santorum al recordar el fallecimiento de su abuelo– había cavado la libertad de la que hoy el flamante candidato dice gozar, aparecieron ella y su anuncio.

Y no. No vamos ahora a desplazarnos a las minas de este estado del Mid-Atlantic, tampoco a su ciudad más popular, Philadelphia, donde tuvo lugar aquellas gloriosas Declaración de Independencia y Constitución americanas.

Nos quedamos en casa. Bajamos un poquito hacia el sur y nos plantamos en Olula del Río. Población almeriense de menos de 7.000 habitantes y escenario cuidadosamente escogido por la rival de Alfredo Pérez Rubalcaba para la notificación de su candidatura a ostentar la Secretaría General del PSOE.

Así, Carme Chacón se desplazará a la villa de la que son oriundos su padre y su abuelo antes de que la localidad barcelonesa de Esplugues de Llobregat fuera testigo del ascenso fulminante de su vecina hasta mandar firmes a las Fuerzas Armadas españolas. Tómense su tiempo, echen mano a sus bolsillos y saquen sus pañuelos de algodón blanco. O de celulosa, como ustedes prefieran.

Pero, si me permiten, una servidora es una profesional y debe proseguir sin detenerse un segundo.

Les diré, para empezar, que ha sido todo un detalle que la candidata decidiera incorporar el castellano a su lista de tweets. Así podrán entenderla también sus compis del “Mucho PSOE por hacer” y los militantes que deseen arroparla en su empeño. Si es que Miguel Barroso está en todo, oigan.

Presten atención al tweet de la exministra de Defensa hace poco más de una semana:

En Olula, en familia, con compañeros: gane quien gane en febrero, ganará el PSOE en Andalucía en marzo… Y con él, la esperanza de que otro camino es posible.

La verdad es no acabo de entender –disculpen mi espesor en estos días turbulentos de reajustes varios– si su esperanza es la referente al innovador rumbo de los destinos andaluces tras una treintena de gobiernos autonómicos del mismo color, o si bien ésta reside en su propio destino, donde intentará cambiar el camino que ella misma siguió con paso contundente mientras miraba embelesada a su protector José Luis Rodríguez Zapatero.

Entiendo que, si este tipo de tácticas se sigue utilizando, debe de ser porque siguen funcionando de alguna manera. Algo así como los infocomerciales del Teletienda que emiten de madrugada. Alguien picará y hará que sea rentable su emisión. Yo misma, ahora que caigo, adquirí hace años una almohadilla reductora de esas que se instalan a la altura de las caderas.

“La democracia le sienta muy bien al PSOE”, espetó Carme Chacón tras conocer la candidatura oficial de su contrincante Alfredo Pérez Rubalcaba. Ya no hay tiempo para mimitos. Se les acabó el amor de tanto usarlo. Ahora lo que cuenta es cada gesto, cada guiño, cada pieza batida, porque no basta con contar a tus aliados. Hay que tener siempre muy en cuenta a tus enemigos, no sólo para tenerlos cerca y así poder juzgarlos –como indica la máxima de Godfather–, sino para establecer extraños compañeros de cama. Los que, en definitiva, acaban por darte siempre la victoria.

Así que prepárense, porque el baile no ha hecho más que comenzar. Y a ver quiénes resisten hasta la medianoche. Imprescindible el traje de flamenca. Alfredo, tú puedes ir de corto.