744 nombres rescatados del olvido

Una profesora ha elaborado un listado sobre los represaliados por el franquismo en Villanueva. La Asociación de la Memoria Histórica ha decidido exponer esta lista en lugares públicos de Villanueva.

«Mi abuela materna, Juana Tena Nieto, ha vivido siempre con nosotros en casa y cada día al levantarse se dirigía a rezar delante de las fotos de sus cuatro hijos fusilados y me decía: ¡Mira los cuatro hijos que me han matado los criminales!». Este testimonio, que escuchó durante muchos años, aún perdura en la memoria de Tina Merino Tena, una villanovense que es catedrática de Historia de un instituto de secundaria de Esplugues de Llobregat y que se propuso rescatar del olvido los nombres de los represaliados por el franquismo en su Villanueva de la Serena natal.

Tras cuatro años de investigación, el resultado es un listado compuesto por 744 nombres. De estas personas, 275 fueron fusiladas y el resto represaliadas con penas de cárcel u otras medidas represivas. Ahora, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (Armhex) ha decidido hacer público y rescatar del olvido este listado, que está expuesto tanto en la casa de cultura, como en el Ayuntamiento de Villanueva y la Universidad Popular, además de en el blog de Armhex, para que los familiares lo consulten.

Tina Merino fue la que decidió tomar el toro por los cuernos, ya que a ella le tocó vivir desde niña en un ambiente cargado de pesar y sufrimiento: «En mi casa la represión franquista ha estado presente siempre pues toda mi familia materna ha sido muy represaliada. Mi madre estuvo llevándoles la comida a la cárcel a sus hermanas hasta que se las llevaron rapadas en un camión y las fusilaron en el cementerio de Villanueva. Una de ellas estaba embarazada y tenía 24 años, la otra tenía 33, al igual que su marido al que mataron, y murieron sin descendencia directa. El cuarto fusilado fue su hermano con 27 años al tomar los rebeldes la bolsa de La Serena, ya que este último fue militar republicano. Como puedes comprobar mi imaginario infantil ha estado impregnado del dolor que rodeaba a mi abuela y mi madre por la pérdida de cuatro hermanos».

Fuentes

Para realizar este arduo trabajo, Tina ha bebido en diversas fuentes, la mayoría libros. Así, consultó el libro de Jacinta Gallardo ‘La Guerra civil en La Serena’; el de Francisco Espinosa, ‘La columna de la muerte’; el de Antonio López, ‘El campo de concentración de Castuera’, o el más reciente de Iván García, titulado ‘El grupo de Cáceres’. También consultó una investigación de Almudena Mendo, una exbecaria del Proyecto para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura, sobre las personas que pasaron por la prisión de Badajoz.
Tina admite que el único estudio serio anterior realizado sobre la represión franquista era el de Jacinta Gallardo, pero el número de víctimas tras consultar estas fuentes ha superado al de Jacinta.

Como reconoce, este estudio tenía un objetivo claro, que no es otro que el de, «además de hacer justicia a las víctimas, el poder conseguir más información procedente de la historia oral familiar para que luego las familias podamos decidir qué hacemos con la fosa de Villanueva». Es, en definitiva, «el inicio de un trabajo que hay que hacer y que es necesario para reescribir nuestra historia, la de los vencidos».
En su labor, Tina ha contado con la inestimable colaboración de Emilia Lozano, integrante de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Villanueva, y que perdió a dos abuelos. Emilia recuerda que curiosamente a sus dos abuelos los llevaron en el mismo camión y los fusilaron en 1938 en Medellín. Ambos pertenecían al grupo de Cáceres, que estaba integrado por vecinos de Villanueva «adeptos a la República y que eran simpatizantes del Frente Popular». Como recuerda Iván García, nieto de otro de los fusilados y que escribió un libro de homenaje a estas 33 personas del grupo de Cáceres, su delito fue el «haber ganado las elecciones democráticas en febrero».

El listado va acompañado de un exhaustivo estudio elaborado por Tina, que recoge diversos aspectos. Así, la cifra de la represión fascista en Villanueva de la Serena, según las fuentes consultadas, asciende a 744 personas: 624 eran varones y 120 mujeres. De estas, fueron fusiladas 275 personas entre 1936 y 1943, 90 de ellas en 1938, el año de más ejecuciones. Asimismo, cinco personas murieron en el campo nazi de Mathausen Gusen (Austria) y 212 consiguieron la libertad.

Jóvenes y campesinos

En cuanto a la represión por edades, los grupos más represaliados fueron: el de 25 a 29 años, con 121 personas; el de 30 a 34, con 100 personas, y el de 35 a 39, con 81 personas (10,88% del total). Los que menos son: el de 65 o más años, con 15 personas; el de 60 a 64, con 24; y el de 15 a 19, con 30 personas. Por su parte, respecto al estado civil, 346 personas estaban casadas, mientras que 286 tenían hijos.
El análisis de las profesiones arroja los siguientes datos. 292 personas de las 744 trabajaban del campo; eran braceros, campesinos o jornaleros. 93 personas se dedicaban a sus labores; 36 a la construcción como albañiles, peones, etcétera; 13 personas eran ganaderos y 11 ferroviarios. Les siguen comerciantes (nueve), panaderos (ocho), mecánicos (siete), chóferes (siete) y obreros (seis). El resto de profesiones son: arriero, camarero, carpintero, carnicero, carretero, pintor, etc. En total hay 571 personas represaliadas con sus respectivas profesiones y 173 de las que no consta profesión alguna. Tina destaca también la presencia de un maestro nacional, dos escribientes y un empleado de banca.

Fuente:  www.hoy.es